Vale, feliz cumpleaños.
Hoy quería regalarte algo distinto: no algo que se guarda en un cajón, sino algo que puedas abrir cada vez que necesites recordar lo mucho que vales.
Gracias por tu risa contagiosa, por estar pendiente de todos y por hacer que los días normales se sientan como fiesta.
Que este año te traiga calma, viajes, buenas noticias y muchas razones para sonreír.
Te quiero mucho. Feliz vida.